LA “ÚLTIMA OPORTUNIDAD” DE
JUAN LUQUE
Por Lic. Jose Carlos Apaza Aleman
FORO TV, 8 ENERO, 2017
La gestión de Juan Luque
Mamani y el movimiento PICO ha ingresado a su tercer año con la misma
percepción que la de los cien días o el primer año, de la falta de liderazgo y
capacidad para dirigir un equipo técnico idóneo que ejecute obras que impulsen
el desarrollo regional.
A los primeros cien días,
la excusa fue que habían encontrado la “casa desordenada”, al concluir el
primer año, el pretexto fue que ejecutaron, como pudieron, un presupuesto mal
planteado y que tuvieron que rehacer muchos expedientes, como en el caso de los
jardines, por ejemplo.
Al terminar el segundo
año no hay mayores argumentos válidos y aceptables, ni siquiera el porcentaje
de ejecución presupuestal que se alcanzó, sirve para justificar el sentimiento
de insatisfacción y decepción que tiene la población respecto a su gobierno
regional. La impresión sigue siendo la misma, no hay capacidad, no existe un
equipo de gerentes, consultores y funcionarios, eficientes y confiables.
A esta situación se suman
las denuncias de presuntos actos de corrupción que se habrían cometido en el
nivel central del gobernador (consultores y familia de Juan Luque) y en
sectores como educación y salud, fundamentalmente. Por estos factores la
gestión regional concluye con una imagen deteriorada y aunque no lo quieran
aceptar sus pocos seguidores, con un gobernador regional golpeado anímica y
políticamente.
Ahora, pese a lo expuesto
y lo que afirmen sus encarnizados críticos y enemigos políticos, Luque no es el
“peor gobernante regional” que hemos tenido, yo diría que pasa a engrosar un
grupo nada elogiable de ciudadanos que tuvieron la oportunidad de su vida, al
recibir el voto de apoyo y confianza de la población para conducir la región y
defraudaron ese voto y esa voluntad expresada en las urnas.
En el caso específico de
Luque hay que ser objetivos, nada de lo que hagan sus acérrimos adversarios,
salvo una sentencia judicial, lo sacará del cargo.
Entonces, ¿qué es lo más
razonable?, ¿vilipendiarlo de la peor manera, descalificarlo con los adjetivos
más duros, resignarnos a tenerlo como gobernante hasta el último día de su
periodo y nada más?
En mi modestísima
opinión, lo razonable y prudente es exigirle que este año, el tercero de su
gestión, a partir de este momento, haga lo que no hizo los dos primeros años,
trabajar responsablemente, exigir a sus consultores que en lugar de estar
aprovechándose de las instituciones, aporten con iniciativas, elaboren o
enriquezcan los proyectos de inversión y hagan un seguimiento constructivo a
los sectores, bajo metas concretas que deben ser evaluadas trimestralmente, en
caso contrario, cambiarlos sin mayores justificaciones.
Luque ha cambiado a
Ernesto Calancho por Edson Apaza. Existe el temor de que el cargo le quede
“grande”, ojala el nuevo gerente general nos tape la boca con trabajo, logros y
obras concretas. Lo mismo le deseamos a Edson Pizarro en la gerencia de recursos
naturales y medio ambiente. Su paso por la oficina de conflictos sociales le ha
otorgado la experiencia necesaria, ahora tiene la oportunidad de exhibir su
capacidad ejecutiva. Del nuevo gerente de desarrollo social hay poco que
comentar, salvo su paso como alcalde, dicho sea de paso, nada feliz ni exitoso.
Con estos y los demás
gerentes, sus nuevos consultores y los ratificados, sus funcionarios de
confianza a nivel sectorial, Luque tiene la gran responsabilidad y oportunidad
de recuperar la confianza y la credibilidad, y eso solo será posible con un
trabajo honesto -ojala no sea mucho pedir- y ejecución eficiente y oportuna de
obras y proyectos de alcance e impacto regional; recursos hay, solo falta
decisión y capacidad.
Salvo Mejor Parecer.
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